domingo, 15 de junio de 2014

Los asientos en la antigua Roma


Los asientos que utilizaban los romanos están suficientemente ilustrados en las pinturas murales de Pompeya y Herculano. Se percibe en ellas que están hechos a partir de modelos griegos. 

La denominación genérica para las diferentes clases de silla es sella, y únicamente distinguían con un término diferente la silla con respaldo o cathedra. A las patas se les daba con frecuencia alguna forma artística, y eran adornadas con metal y marfil. El respaldo de la cathedra era muy curvado, con frecuencia semicircular, lo que añadía comodidad. Los cojines suaves, colocados contra el respaldo y sobre el asiento, indican que se encontraba en un principio en las habitaciones de las mujeres. Aunque posteriormente también los hombres la usaron, se consideraba una costumbre afeminada. Cathedra designa igualmente al asiento del maestro en la escuela.

Diferente a estos muebles es el solium, una especie de cathedra más lujosa. Era el asiento de honor del señor de la casa, cuya posesión pasaba de padres a hijos, así como el trono de los gobernantes y de los dioses, aunque no el sillón usado por los magistrados de la República. El solium estaba en el atrio de la casa, cubierto con un tapiz de lana de colores vivos que se retiraba sólo cuando iba a ser usado el asiento. Allí se sentaba el pater familias durante las recepciones. Este mueble también podía encontrarse en los teatros, destinados a la autoridad, y posteriormente, ya durante el cristianismo, para el obispo.


El respaldo del solium, decorado ricamente, sube a veces hasta la altura de los hombros, o incluso sobre la cabeza. El mueble, hecho a base de materiales macizos y pesados, contaba con dos brazos de artesanía, y se situaba sobre una base resistente o sobre patas altas. No queda ningún ejemplo del de madera, en el que el patrón se sentaba a dar consejo a sus clientes, pero hay varios de mármol que probablemente pertenecieron a los emperadores, así como otros situados en los templos, cerca de las imágenes divinas. El que se muestra arriba en la imagen es uno de los dos que se conservan en el Louvre. Pertenecía a un templo, y la superficie del respaldo está adornada con esculturas simbólicas que parecen relacionarlo con el culto a Ceres. El asiento está sostenido por dos esfinges cuyas alas forman los brazos de la silla.

Tronos similares aparecen en pinturas pompeyanas y en monedas romanas. Generalmente muestran patas ligeras y asientos anchos cubiertos de cojines. El respaldo y los brazos suelen aparecer envueltos en pliegues de tela. En una pintura mural de Herculano se ven dos tronos, uno de ellos con un casco sobre el asiento y el otro con una paloma, símbolos de Marte y Venus respectivamente.

La silla curul era plegable, con patas curvadas en forma de cruz. Al principio se hacía de marfil, después de metal, y se remonta a la época de los reyes. En aquel tiempo era un asiento sobre ruedas desde el que los reyes ejercían sus funciones legales. Después perdió las ruedas, pero se mantuvo como atributo de ciertos magistrados. Desde ella dictaban sentencia los jueces, pero también se permitía su uso a los cónsules, pretores y propetores y a los ediles curules; también al dictador, al general de caballería, a los decenviros y, en un periodo posterior, al cuestor. Entre los sacerdotes, sólo los flamenes de Júpiter gozaban de ese privilegio, junto con un asiento en el senado. Los emperadores también reclamaban la silla curul.


El subsellium o banco bajo, con espacio para varias personas, se consideraba de categoría inferior a la sella, por lo que era ocupado por los niños y por los servidores, y también se colocaban en los banquetes. Había un tipo de subsellium honorífico destinado a los tribunos y ediles de la plebe. 

Otro asiento de honor era una variante del bisellium, una silla doble, sin respaldo, en la que podían sentarse dos personas. Era propia de decuriones y augustos.

Por último, durante el Imperio fue frecuente el uso de la silla portátil (sella gestatoria o portatoria), principalmente por parte de los emperadores y los cónsules. El viajero iba sentado, transportado por cuatro esclavos mientras el quinto, empuñando un bastón como distintivo de su cargo, guiaba al vehículo y abría paso. La parte superior podía estar cubierta y cerrarse con cortinas, aunque también las había descubiertas.


25 comentarios:

  1. De los pocos muebles que se podían encontrar en las casa romanas. En relación con el mobiliario era una cultura bastante minimalista.
    Un saludo.

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  2. Sí, pero sabían encontrar sus comodidades. No vivían mal, no.

    Feliz fin de semana.

    Bisous

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  3. Sabemos mucho sobre sus guerras,festividades,deidades y relativamente poco de su vida cotidiana madame.
    Un beso

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    1. Sí, así es, lo cual es una lástima. No se le da tanta importancia como a las batallas.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  4. La ventaja del los romanos es que aunque todo era copiado : la famosa silla romana no es otra que la klismos griega aunque más baja y más cómoda, porque la griega era más alta y precisaba de un taburete para poder subirse y en cambio ellos usaban una especie de escambel para reposar los pies.

    Ellos imitaban pero a mejorar las imitaciones y nosotros a ellos en el siglo XV y XVI casi toda la sillas plegables era exactas a la romana.

    No le damos importancia sino a la estructura pero es más importante los interiores porque es donde se encuentra la verdadera cultura.

    Feliz domingo madame.

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    1. Sí, es verdad. Resulta apasionante mirar por un agujerito en las casas de los antiguos romanos.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  5. Gestatoria y portatoria NO son sinónimos... ;-)

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    1. No, no son sinónimos. Simplemente ambas son sillas portátiles, pero la gestatoria es la que después siguieron usando los Papas durante siglos, a imitación seguramente de los emperadores bizantinos.

      Gracias, monsieur.

      Feliz tarde

      Bisous

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  6. La vida doméstica, cómo se organizaban los espacios y el mobiliario de uso común proporcionan información muy precisa sobre el modelo de sociedad, y si se tira del ovillo se pueden extraer conclusiones más generales.

    Quede usted con bien y buena semana

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    1. Siempre resulta invitador tirar del ovillo de Roma y asomarse a ver cómo vivían.

      gracias, Madame, feliz semana también para usted.

      Bisous

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  7. Hola Madame:
    Con sus variantes, el mobiliario romano lo hemos asumido. Me refiero a que lo usamos ahora también. Y definitivamente sabemos poco de la vida cotidiana de Roma.

    Besos

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    1. Hasta en eso somos romanos, monsieur, ya ve.

      Feliz día

      Bisous

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  8. Si en algo coinciden la mayor parte de las culturas es en la forma de dar descanso a las posaderas mientras se realizan otras labores. Ese tipo de asientos curul u otros muy parecidos a ellos me parece haberlos visto en algún despacho antiguo, salas de espera o así...
    Beso su mano.

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    1. Yo recuerdo que una de esas sillas formaba parte de la decoración del despacho de mi abuelo.
      Creo que no me habituaría a sentarme a la japonesa. Soy demasiado romana.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  9. vaya currazo que se ha pegado madame, para hacer esta entrada. qué documentación. y qué pobreza de vocabulario tenemos ahora, que todo es silla... o sillón. en fin.
    buen día, madame!
    bisous!!

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    1. O taburete, o banqueta, o banco, o sofá, o diván, o canapé. No se crea, que también ahora tenemos lo nuestro. Un tema muy suyo este, por cierto :)

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  10. Yo he leido por ahi, que la silla curul, no tenía repaldo ( cathedra) porque buscaban fuera deliberadamente incómoda, a fin de recordarle a los magistrados que su uso era transitorio. Otra cosita:¿ por que los muebles estilo romano en la actualidad se hacen casi generalmente de metal.? ¿Era habitual o es sólo una adaptación a nuestros tiempos del asunto? saluditos. Claudia .

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    1. Ah, pues no sabía que ahora se hacen generalmente de metal. No, entonces podían ser de mármol, de madera... Se empleaban diversos materiales.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  11. En cuanto al mobiliario de epoca romana, hay bastantes publicaciones al respecto. No es verdad que no se sabe nada sobre ello...
    Hay estudios monograficos y articulos dispersos sobre el conjunto de objetos que lo formaban, que incluia tambien algunos tipos escultoricos puramente decorativos. Estoy hablando de mobiliario marmoreo ovbiamente (mesas, puteales, labra, bancos para varias personas, reposapies, etc.) y suelen llamarse escultura menor porque siempre se han tratado desde el punto de vista artistico y desde el funcional. En epoca romana el material mas costoso y apreciado era el bronce, luego el marmol y por ultimo la madera, no por ello menos rica porque utilizaban maderas preciadas y decoraban ciertos objetos, como los lechos, con incrustaciones de ambar, plata o pasta vitrea..

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    1. Le comentaba precisamente a madame Claudia que también podían ser de mármol o de madera. Muchas gracias, monsieur, ha sido una delicia leer su enriquecedor comentario.

      Feliz tarde

      Bisous

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  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  13. La silla cuirul parece poco cómoda al carecer de respaldo, así que me quedo con la cathedra. Los esclavos se sentarían en el suelo como la mayoría de pequeños sirvientes y niños, imagino. Para ellos no cabía más que el suelo.
    Un beso

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  14. Muy interesante Madame

    Pero me quedo con las actuales son más comodas a comparación de las romanas.

    Feliz tarde... Casi noche

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  15. Me ha resultado muy curioso e interesante este estudio histórico desde el punto de vista del asiento. Sencillamente genial, Madame.
    Bisous.

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  16. Resulta interesante conocer las costumbres y la vida cotidiana de los romanos. Esto nos lleva a pensar que en esta cuestión creo posible que hayamos heredado mobiliario de origen romano. Por cierto, ¿qué decir del triclinio?
    Bisous.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)