miércoles, 2 de octubre de 2013

La música en la antigua Roma

La música estaba presente en los banquetes y exhibiciones de danza. A finales de la época del Imperio los anfitriones ofrecían cenas en la que entretenían con música a sus invitados, aunque los romanos no siempre fueron excesivamente sensibles hacia este arte. Hasta fines del siglo II a. C., la mayoría consideraba una pérdida de tiempo dedicarse a componer música, y hubiera sido indigno de un ciudadano romano tocar un instrumento o cantar. En cambio, contaban con esclavos y profesionales que se ocupaban de estas tareas. 

La mentalidad cambió durante la época de los Gracos, y la música comenzó a ser una disciplina impartida en las escuelas. Los músicos comenzaron a gozar de gran consideración, y realizaban giras por las que percibían unos ingresos que podían llegar a ser notables.

Sin embargo, durante el Imperio los romanos de la vieja escuela aún se sentían profundamente desconcertados por la afición de Nerón al canto y a tocar la cítara, “como se hace sobre el escenario”, según describía Tácito. Según la mentalidad de un romano, esto resultaba un tanto degradante para la dignidad imperial. A ellos les parecía más adecuada la música marcial de las trompetas. De hecho, los instrumentos de viento formaban ya parte de las Milicias Romanas desde los tiempos de Servio Tulio, durante el siglo VI a. C.

Tocaban la flauta, címbalos y pandereta durante procesiones y ceremonias religiosas. La religión de los primeros tiempos de la República tenía sus himnos o cantos, pero no se caracterizaba por su faceta musical. La poesía, en general, era cantada, normalmente con el acompañamiento de la lira.

Había músicos callejeros y algunos espectáculos teatrales, y se escuchaba también música en los funerales, las procesiones, los juegos y grandes celebraciones estatales. Las canciones cómicas que se cantaban en los teatros se tarareaban o repetían mucho. La música no era un arte reservado exclusivamente a los hombres. Por el contrario, contamos con el testimonio de Luciano, que se refiere a mujeres, incluso patricias, que cantaban y tocaban la cítara. 


Algunos de los instrumentos que empleaban los romanos eran:

Buccina, especie de trompeta curva que se empleaba para señalar las guardias en el campamento militar, y también se empleaba en funerales y en diversas fiestas, antes y después de sentarse a comer. El músico que tocaba este instrumento se llamaba buccinator.

Cornu, parecido a la buccina y utilizado también por el ejército. Tenía forma de letra G, con una pieza atravesando el instrumento. No tenía agujeros ni pulsadores, sino que el sonido se modulaba modificando la respiración y los labios sobre la boquilla.

La tuba era una trompeta de bronce herencia de los etruscos y que, a diferencia del Cornu, no tenía forma curva. Se empleaba durante las guerras, puesto que se decía que su sonido era capaz de inspirar temor, pero también formaba parte de los juegos, funerales y festivales públicos. Generalmente se hacía sonar junto con el Cornu para dar la orden de entrar en combate. Durante el mes de marzo este instrumento era purificado en la ceremonia llamada del tubilustrium, dedicada al dios Marte, en un recinto en el que los sacerdotes Salios ejecutaban una danza ritual.


Cymbalum, dos platillos que se sujetaban uno en cada mano y se golpeaban uno contra el otro. Se utilizaban en ritos de adoración a Cibeles, Baco, Juno y otras divinidades.

Lituus, la trompeta sacerdotal de sonido agudo heredada de los etruscos, alargada y en forma de J. Era propia de la caballería, mientras que la tuba pertenecía a la infantería. También se empleaba en funerales y procesiones, por lo que se encuentra abundantemente representada en los sarcófagos romanos.

Sambuca y trigonum, dos clases de arpa. La primera era grande: tenía más altura que el músico, y se colocaba sobre el suelo. Quienes tocaban la sambuca eran sobre todo mujeres que recibían el nombre de sambucistria. El trigonum, también de forma triangular, era más pequeño.

Lira y cítara. La lira es uno de los instrumentos de cuerda más antiguos. También se la conocía como testudo, porque se hacía con caparazón de tortuga. El número de cuerdas oscilaba entre tres y siete, y las había tan grandes que según el historiador Ammiano Marcelino tenían que ser transportadas en carros. El instrumento se colocaba entre las rodillas, mientras que la cítara iba sobre ellas. Ambos instrumentos se sujetaban con la mano izquierda y se tocaban con la derecha. La lira, que ha dado su nombre a la poesía lírica, solo se tocaba como acompañamiento de canciones. Al principio se utilizaba en recitales de poesía épica como preludio, así como en los intervalos entre las diferentes partes.


Sistrum, una especie de sonajero procedente de Egipto. Tenía forma de herradura con unas cuentas insertadas en varillas y que sonaban al sacudir el instrumento. A veces se fabricaba en plata, o incluso en oro.

Tibia, una flauta muy común entre los romanos. Consistía en un tubo hueco de madera, marfil o bronce, perforado con cinco agujeros. Era habitual que el músico hiciera sonar dos a la vez. Se empleaba en funerales, entretenimientos, banquetes y sacrificios.

La siringa, formada por tallos de caña de diversa longitud unidos por orden de tamaño. Era el típico instrumento de los pastores, el mismo del dios Pan, y aparecía en obras teatrales.

Tintinnabulum, una campanilla que podía adoptar diversas formas. Era frecuente que tuvieran forma de fascinum o figura fálica de bronce

El tympanun, de origen griego era una especie de pequeño tambor, semejante a la pandereta, que se tocaba golpeándolo contra la rodilla o bien golpeándolo con un palo o contra la mano. Fue ampliamente empleado en ceremonias religiosas.


Las crotala o sonajas, semejantes a castañuelas. Las sonajas para los pies se llamaban scabillum.

Tenían, además, un instrumento mecánico, un órgano de agua, invento que se remontaba a la segunda mitad del siglo III a. C. y que, como tantas otras cosas, procedía de los griegos.


37 comentarios:

  1. Esas eran fiestas de nivel, con sus viandas y su música, y no las porquerías de los botellones de ahora con su ruido y su suciedad acompañando el evento.
    Un saludo.

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    1. Así es, monsieur. Los banquetes romanos resultaban mucho más glamourosos. Ah, qué vertiginosamente se ha ido perdiendo la elegancia para caer en lo cutre!

      Feliz día

      Bisous

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  2. Muy interesante, madame. Siempre había música - sobre todo de instrumentos de viento - durante los sacrificios públicos. No se concebía el sacrificio sin ese acompañamiento. Beso su mano sabia, madame.

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  3. Vaya un baño de cultura musical que nos ha dado. Quitando alguna trompeta, la lira y la cítara ni idea, menos mal que al describirlos alguno es más cercano. Los romanos eran amantes de la música mientras se dedicaban a los placeres de la mesa.
    ¡¡¡Cuanto me alegro de su vuelta!!.
    Bisous

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    1. Tal vez no fuera el arte más relevante dentro de la cultura romana, pero tampoco lo dejaron de lado.

      Feliz día, madame, muchas gracias.

      Bisous

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  4. Estaba leyendo el primer párrafo, al decir que la música no fue muy considerada hasta el siglo II, cuando me he acordado de Nerón, aquél al que -cuanto me río cuando veo la escena- Séneca en Quo Vadis, le deja escrito en su carta de despedida cuánto aborrece su canto y sus ramplones versos.
    Desde luego mejor que los cantos de Nerón son las fanfarrias de los grandes acontecimientos.
    Beso su mano.

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    1. Aquel Nerón de Quo Vadis es inolvidable. Tal vez no muy ajustado a la realidad, pero qué bien les quedó.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  5. Os escribe un lector silencioso que lleva tiempo disfrutando de la lectura de este, vuestro rincón, sólo para deciros que es una alegría teneros de vuelta. Sin conocer nada de las circunstancias que rodean vuestra vida, por comentarios leídos aquí he llegado a temer por vuestra salud. Espero haberme equivocado mucho en mis deducciones. Si he de quedar en evidencia, que al menos sea por el privilegio de seguir aprendiendo con vuestros escritos.
    Un sakudo.

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    1. Muchas gracias por su amable interés, lector silencioso. En realidad no es mi salud, sino la de mi padre, la que me ha tenido prácticamente atada a una cama de hospital desde hace más de un año. Y ahora que por fin volvíamos a tener un respiro, me parece que se va a acabar, tal vez en cuestión de días. Lo cierto es que cada vez me es más difícil compatibilizar esta dedicación con mi rutina habitual. Me está siendo difícil, incluso, llevar una vida "normal", y cuando por fin encuentro un poco de tiempo para esto lo que falta es ánimo y fuerzas.

      Feliz día, monsieur.

      Bisous

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    2. Solo puedo decir que lo lamento. Aunque sea ley de vida, y por preparados que creamos estar con toda nuestra lucidez y todo lo que aprendemos por el camino, no hay forma de mitigar un golpe como ese. Lo sé de primera mano. No obstante, si os sirve de ayuda os diré también que se sale adelante. Os deseo todo el ánimo y la fuerza del mundo para afrontar lo que ha de venir, si es que viene.

      Un comprensivo abrazo del lector silencioso.

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  6. ¡Bienvenida, Madame! Me alegra su regreso.
    Recuerdo haber escuchado alguna vez un disco que, en teoría, recreaba la música de los romanos (también de los griegos y de los egipcios). No puedo decir de que forma obtuvieron esas melodías ni su veracidad histórica, pero digamos que no era apta para todos los oídos actuales.
    Feliz noche

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    1. Apuesto a que no lo eran. Los oídos sin duda han variado un tanto desde la remota antigüedad.

      Gracias, monsieur. Feliz día

      Bisous

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  7. Hola Madame:

    Me alegra su vuelta y con un tema muy melodioso ;D.
    Mientra más leo sobre historia, me percato que básicamente ya los antiguos disponían de mucho de que consideramos como "nuevos inventos". Aunque la musica mal o bien ha estado con la humanidad desde el principio.

    Besos Madame. Que todo vaya bien

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    1. Por instrumentos no quedaban, como ve. Y hay más. También parece que tenían una especie de gaita.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  8. Interesante, la música siempre ha estado cerca de las diferentes civilizaciones, me sorprendió que los romanos pensaran que no era elegante para la dignidad imperial expresar alegría con cantos y música, pero sí le gustaba que los esclavos lo hicieran.


    Bienvenida Madame.

    mariarosa

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    1. Sí, así es. Era algo así como un oficio, algo que no resultaba digno para un patricio, como tampoco lo hubiera sido ser carpintero o panadero.

      Gracias, madame.

      Feliz día

      Bisous

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  9. ¡Qué interesante, Madame! Después de un cierto tiempo de alejamiento, hoy nos trae un tema musical con el que abrir boca al espectáculo de la historia. Gracias por tan sonoro documento.
    Bisous

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    1. Muchas gracias a usted, monsieur.
      Ya tenía ganas de regresar por aquí.

      Feliz día

      Bisous

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  10. Madame:se agradece esta entrada tan recreada en instrumentos que algunos nos son tan familiares con distintos nombres.

    Bienvenida a este su rinconcito!

    Un abrazo feliz día.

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    1. Gracias a usted, madame. Encantada de regresar con ustedes.

      Feliz día

      Bisous

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  11. qué bien que haya vuelto, madame!
    pues mire, me extraña que con lo jacarandosos y cantarines que son los italianos, sus ancestros romanos no tuvieran en mucha consideración a la música. al menos, durante la República. porque creo que quiere decir a finales de la República...
    la cítara... el sitar, la guitarra... un nombre, un instrumento, muchas formas de denominar algo que se parece. o no.
    qué alegría leerla de nuevo.

    bisous!!

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    1. Claro, lo que pasa que hoy día los romanos no son solo romanos. Piense en la cantidad de bárbaros que se fueron sumando a la juerga. Ya nadie es de la tribu que cree ser. Ni los romanos son romanos.

      Feliz día, monsieur, el placer es mío.

      Bisous

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  12. Madame, que bueno tenerla de regreso. Nos dejó preocupados con eso del fatídico telegrama. Interesante saber que los romanos tenían música, aunque triste no tener las partituras de esa época. ¿Los músicos no-esclavos serían parte de la clase baja o de la media (junto a médicos y abogados) de ese entonces?
    Bisous

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    1. Gracias, madame. Al fin disponemos de un nuevo respiro, aunque me temo que no será duradero. Ojala me equivoque.

      Los músicos tuvieron distinta consideración dependiendo de la época, pero si se trataba de un auténtico virtuoso gozaban de alta estima y eran sumamente respetados y admirados, igual que hoy día.

      Feliz día, madame.

      Bisous

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  13. Buenas tardes, Madame.

    Es un privilegio tenerla de vuelta y más aún con un asunto tan desconocido en general. Tiendo a pensar que en la Antigüedad tenían otro sentido de la música. Es una lástima que nos hayan llegado pocos testimonios escritos para intentar rescatar aquellas melodías.

    Un saludo y que pase una buena tarde.

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    1. Sí, es una lástima. Sería estupendo poder organizar una velada musical romana :)

      Feliz día

      Bisous

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  14. La echábamos en falta, Madame.
    Una buen catálogo de instrumentos, algunos han evolucionado bastante bien hasta hoy: la tibia, el arpa, por ejemplo, pero todos dan cuenta de que el sonido armonioso acompaña al ser humano desde que empezó a articular los primeros gruñidos.
    Bisous y buenas tardes

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    1. A veces no tan armonioso. Dejémoslo en el sonido a secas, jiji. Pero sí, asombra pensar en la antigüedad de algunos instrumentos.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  15. Yo estaba pensando que tal vez el único arte que los antiguos reverenciaron siempre fuera la escritura. Ser actor, músico, bailarín, incluso artista plástico , era algo así como de obrero ,no? claudia

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    1. Así es, madame. A no ser que se tratara de un auténtico virtuoso, en cuyo caso era reverenciado como artista y tenía otro status, igual que hoy.

      Feliz día

      Bisous

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  16. Fantástica entrada, es una delicia siempre pasar por este blog para aprender nuevas cosas sobre la historia. A ver si esto me inspira para hacer alguna composición musical basada en la Antigua Roma, usando los instrumentos descritos :)
    Un beso!

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    1. Muchas gracias, monsieur. Espero que, en efecto, le sirva de inspiración.

      Feliz día

      Bisous

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  17. Sinceramente, pensaba que los romanos no tenían una gran afición musical, pero veo que aunque no eran muy forofos, tenían instrumentos de todo tipo, aparte de los de uso militar.
    Un saludo, madame.

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    1. Así es. No se puede decir que desconocieran la música, o que fueran totalmente insensibles a ella.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  18. Bonjour, ma chere dame.

    Me ha gustado mucho la entrada, ya que, además, últimamente me ha dado fuerte de nuevo por todo lo relacionado con la Roma Clásica, y muy especialmente en el aspecto social y de la vida romana.

    Hace una semana que regresé a la vida blogger tras un largo verano. Fui a saludarla por la cORTE, Pero como vi el cartel de ausente, decidí esperar a comentarle en una entrada nueva. Desde ahora estaré de nuevo al día por sus inmejorables espacios, y a ver si voy recuperando el pulso en el mío...

    Bisous, ma chere!

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    1. Gracias, monsieur. Aún no recupero mi ritmo. Demasiados problemas que atender, pero no quiero dejarlo por completo. A ver si lo consigo.

      Feliz día

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)