miércoles, 29 de mayo de 2013

El humor en la antigua Roma


Catón el censor, en su afán por mantener la más estricta moralidad, expulsó a un miembro del senado por besar a su esposa a plena luz del día y delante de su hija. El mismo Catón alabó una vez a un hombre al que vio salir de un burdel, porque dijo que de ese modo dejaría en paz a las esposas del prójimo. Pero como continuaba viéndolo con frecuencia salir del mismo lugar, un día le dijo:

—Joven, yo te alabé por venir de vez en cuando, no por vivir aquí.

Macrobio, en su obra Saturnalia, recoge muchas anécdotas sobre personajes de la antigua Roma. Algunas de ellas se refieren a Augusto, como por ejemplo esta:

Galba era un hombre deformado por una joroba. En una ocasión presentó una causa ante Augusto, y al hacerlo no cesaba de decir:

—Corrígeme, si algo me censuras.

Augusto respondió:

—Yo te puedo amonestar; corregirte no puedo.

Pero más cruel fue aún el gramático Orbilio con el pobre Galba. Orbilio comparecía como testigo contra un reo, y Galba, para confundirle, fingió que desconocía su profesión:

—¿A qué te dedicas? —le preguntó.

—Suelo frotar jorobas al sol.


Lucio Cecilio Rufo, tribuno de la plebe, había recibido cincuenta mil sestercios por un juego de pelota, mientras que sus compañeros cobraron cien mil.

—¿Qué pasa, yo juego con una mano? —protestó.

Hay chistes que aparecen recogidos por diversos autores, como es el caso de de Aulo Gelio. A este último debemos el siguiente:

Un hombre comparece ante un censor para testificar si tiene una esposa. El censor pregunta:

—Con toda honestidad*, ¿tienes esposa?

—Tengo una, pero no con toda la honestidad.

(*En latín, bona fide, fórmula habitual).

Hace unos años una profesora de Cambridge, Mary Beard, redescubrió un libro de chistes de la época romana. La obra, titulada Philogelos (amante de la risa) se remonta al siglo IV y está escrita en griego. Es la colección de chistes más antigua del mundo entre las que se conservan, y contiene 265. Estos son algunos de ellos:

Un hombre le dice al médico:

—Siempre que me levanto me siento mareado durante media hora. Luego se me pasa.

—Entonces espera media hora antes de levantarte.


Un hombre presentaba sus últimos respetos ante la tumba de su esposa cuando alguien que pasaba le preguntó: 

—¿Quién descansa aquí?

—Yo, ahora que al fin me he librado de ella.

oOo

Un joven se presentó en casa de un compañero de estudios que había fallecido. El padre sollozaba:

—¡Oh, hijo, me has dejado destrozado!

La madre se lamentaba:

—¡Oh, hijo, me has quitado la luz de mis ojos!

Más tarde, al abandonar el lugar, el joven comentó con sus amigos:

—Si era culpable de todo eso, deberían haberlo cremado mientras aún tenía vida.

oOo

Un misógino se encontraba a las puertas de la muerte.

—Si te ocurre algo malo, me colgaré —le decía su esposa.

Él la miró y le dijo:

—Hazme el favor mientras aún estoy vivo.


Un hombre de Cuma (que debía de ser el equivalente de Lepe para los romanos) buscaba a un amigo llamándolo a gritos ante su casa.

—Grita más alto para que te oiga —le aconsejó un transeúnte.

—¡Más alto! ¡Más alto!

oOo

Un hombre tenía una esposa que no cesaba de hablar ni de discutir. Cuando ella murió, el esposo hizo que transportaran su cuerpo hasta el cementerio sobre un escudo. Cuando alguien le preguntó la razón, respondió:

—Era una guerrera.

oOo

—El esclavo que me vendiste hace poco ha muerto.

—¡Por los dioses! Nunca hizo nada parecido mientras estuvo conmigo.

oOo

Un joven vendió sus libros cuando andaba escaso de dinero, y luego escribió lo siguiente a su padre: “Felicitadme, padre. Ya estoy sacando un buen provecho económico de mis estudios”.

oOo

Un senador llevó a su hijo a una sesión del senado, pero le hizo prometer que no diría ni una palabra de lo que allí escuchara. Cuando esa noche la madre del chico quiso saber sobre qué se había tratado, para salir del paso le respondió con una broma y le dijo que el Senado había estado discutiendo si los hombres debían tener dos esposas o bien todas las mujeres dos maridos. Ella quedó convencida y prometió guardar el secreto, pero a la mañana siguiente el senado apareció rodeado por mujeres clamando para que se permitiera a las mujeres tener dos esposos.


Un hombre estaba siendo felicitado por haber sido padre de un varón, y quiso corresponder a sus palabras con otras que no resultaron las más afortunadas en semejante circunstancia:

—Sí, gracias a todos mis amigos.

oOo

Un hombre se encuentra con un conocido y dice:

—Es curioso, me dijeron que habías muerto.

—Pues, como puedes ver, estoy vivo.

—Pero el hombre que me dijo que estabas muerto me ofrece mucha más credibilidad que tú.

oOo

Un hombre fue a ver a un adivino y le preguntó sobre su familia. El adivino contestó: 

—Todos están bien, especialmente tu padre. 

Esto desconcertó mucho al hombre, que le dijo que su padre llevaba diez años muerto. Pero el adivino sabía defender su oficio y no dio su brazo a torcer:

—No tienes ni idea de quién es tu padre.

oOo

Pero la joya de la corona es este:

Un barbero, un profesor distraído y un calvo van juntos de viaje y acampan para pasar la noche. Deciden turnarse los tres para vigilar el equipaje, y el barbero se ofrece voluntario para ser el primero mientras los otros dos duermen. Pero pronto se aburre, y para matar el tiempo se pone a afeitar el cráneo del profesor. Cuando termina su turno despierta a este último, que se toca la cabeza y exclama:

—Ese barbero es un auténtico idiota: ha despertado al calvo en vez de a mí.

oOo

Notas aclaratorias:

A veces es difícil traducir chistes del latín al español sin que pierdan el sentido. La expresión “bona fide” significa, literalmente, buena fe. Era fórmula habitual prestar testimonio o jurar de buena fe. El chiste es un juego de palabras, y aplicado a una esposa, bona fide significaría “sin engaños”, una esposa leal, de fidelidad comprobada. Pero es imposible hacer una traducción literal al castellano sin que pierda la gracia. El modo de conservar el chiste es recurrir a la fórmula angolosajona “in all honesty” ("con toda honestidad = honradez"; sin engaños. No nos sirve "sinceridad" en este caso).

He decidido incluir posteriormente las fuentes de las imágenes, al llegarme noticias de que resultaban del interés de algunas personas.

Muchas gracias a todos.

oOo

Las imágenes proceden de las páginas que se mencionan a continuación. Ninguna hace constar derechos reservados ni revela autoría. En caso contrario, siempre mencionamos al autor:


http://tvmegasite.net/images/primetime/promo/hbo/Rome/
http://www.caciocode.com/entertainment/hbo%E2%80%99s-rome-season-3-cancelled/
http://www.linternaute.com/television/serie-tv/dossier/serie-ete/7.shtml
http://tvshowsdiscussionandreviews.com/wp-content/uploads/2013/03/ROMEPROCESSION.jpg.jpg

26 comentarios:

  1. Perdón si estoy medio ausente estos días. Espero recuperar plenamente mi ritmo el fin de semana.

    Bisous

    ResponderEliminar
  2. x'D

    Ay... estos romanos y su sentido del humor. No hay más que ver los motes que se ponían (como Cicerón o Nasón) o los poemas sarcásticos que se dedicaban algunos escritores.

    Este tipo de anécdotas viene bien para recordar que esa gente de hace dos milenios no era muy distinta de nosotros. Solemos (o por lo menos yo) imaginárnoslos siempre tratando asuntos serios, luchando en batallas, discutiendo sobre filosofía, literatura, medicina... Hace un par de días vi la famosa fotografía de Stalin haciendo muecas a la cámara y tuve un pensamiento similar...

    Muy interesante, como siempre. Bisous!

    ResponderEliminar
  3. Sin sentido del humor sería muy sosa la vida.Siempre que se sepa actuar en consecuencia un poco de ironía, sarcasmo es, la sal y la pimienta de la vida.Me acuerdo de un profesor de filosofía que decia siempre: que lo peor que puede pasar es que en una clase los alumnos se aburran por lo que hay que echar un cincuenta de cultura, un veinticinco de profesionalidad, y otro veinticinco de buen humor y ese coctel es perfecto.

    Afortunadamente en España hay un buen sentido del humor...aveces un poco sibilino:posiblemente heredado de los romanos.

    Un abrazo y esperando su regreso madame.



    ResponderEliminar
  4. ¡¡¡Muy bueno!!!

    Gracias Madame, una linda forma de irse a dormir, con una sonrisa.

    Buenas noches.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  5. Algunos chistes podrían pasar por actuales, sin duda.
    De nuevo los romanos demuestran que estaban tan civilizados como nosotros. En algunos casos, quizá más.

    Gracias por la selección, madame.
    Pasad buena semana.
    Abrazos!!

    ResponderEliminar
  6. El humor romano lo ha heredado el mundo mediterraneo. Feliz semana, Madame

    ResponderEliminar
  7. Se ve que también somos herederos de los romanos en el tema del humor. ¡Qué sería de nosotros sin tomarnos de vez en cuando la vida un poco en broma!
    Tampoco hemos cambiado mucho en lo de la doble moral de algunos políticos. Ese Catón que censura un beso público y felicita al que sale del burdel, al menos al principio, me recuerda a esos ministros o diputados de cualquier lugar que están en contra de esto y de lo otro, puritanos hasta la médula, y luego gastan dinero público con su tarjeta yéndose de picos pardos y poniéndose morados a coca y a langosta. La ley del embudo, que le llaman.
    Una entrada muy didáctica y divertida.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Su moral era distinta. Le felicita por ir al burdel ya que así deja tranquilas a las mujeres "decentes"
      De todos modos ese Catón resultó ser un estafador en un asunto inmobiliario.

      Eliminar
  8. veo que los romanos tenían de todo, desde el chiste provocadoramente malo, al humor que ahora se llama inteligente.
    el del calvo del final parece de Gila mismamente.
    una entrada magnífica y muy ilustrativa. no estaban tan locos esos romanos.

    espero que vaya todo bien, madame.

    bisous!!

    ResponderEliminar
  9. Hoy os presentáis divertidísima, dentro del rigor historiográfico que os caracteriza, Madame. Me habéis hecho pasar un rato muy agradable y os que muy reconocido.

    Bisous

    ResponderEliminar
  10. Misma reflexión que casi todos. Muy identificable el humor romano con el europeo actual. Bromas que cualquiera podría hacer en mi ciudad hoy día seguramente.Besos. Claudia.

    ResponderEliminar
  11. jajajajja, ocurrencias para todos los gustos, muy divertidas, algunas con mucha ironía y sarcasmo. Algunas de ellas las conocía, pero otras no. He pasado un ratito muy divertido, madame.
    Que tenga un gran día.

    ResponderEliminar
  12. Hola Madame:

    Los romanos, latinos al fín, tienen esa picaresca, para sacarle partido a cualquier cosa ;D

    Muy agradable entrada.

    Besos. Yo también ando algo disperso.

    ResponderEliminar
  13. Son geniales madame y pudrían ser actuales. O sea la chispa y el ingenio siempre han existido. Me he reído un montón. El del misógino es buenísimo y el último genial también.
    Se nota en el humor de los españoles la herencia romana.
    Bisous y gracias por esta recopilación.

    ResponderEliminar
  14. Genial articulo. Con tu permiso, te lo publico en mi revista de Flipboard: http://flip.it/AbWvT

    ResponderEliminar
  15. Las anécdotas de la vida cotidiana, y más si tienen una chispa de comicidad, nos permiten acercarnos de una manera más campechana a los hombres y mujeres que vivieron en otro tiempo. Les hacen parecer más cercanos, más similares a nosotros, lo cual hace que pierdan esa rigidez propia de los libros de Historia.
    Un besito

    ResponderEliminar
  16. Lo del niño que fue al senado y le dijo a su madre que se había debatido aprobar la poligamia es un hecho real deformado. Las mujeres no fueron al senado a pedir la poliandria sino a montar la madre de todos los escraches.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El hecho real fue este:

      http://themaskedlady.blogspot.com.es/2010/08/rebelion-femenina-en-la-antigua-roma.html

      Eliminar
  17. ¡Felicidades, Madame! Vengo de encontrar su artículo en la portada de Menéame y eso es un gran espaldarazo. Usted lo merecía hace mucho tiempo.

    Yo, por mi parte, podré decir aquello de "Antes molaba mucho más, ahora se ha vuelto muy comercial" :D

    Con mis respetos

    ResponderEliminar
  18. ¡Felicidades, Madame! Llego de encontrar esta entrada en la portada de "Menéame" ¡Un gran espaldarazo! - merecido por usted desde hace mucho tiempo.
    Yo, por mi parte, podré decir ahora eso de "Antes sí que molaba, ahora se ha vuelto muy comercial" :D

    Con mis respetos

    ResponderEliminar
  19. Madame, me he reído un buen rato con algunos de los chistes. Desde luego, esos romanos eran muy ocurrentes, y lo que es más notable es que estas historias jocosas han pervivido, más o menos retocadas, pero en esencia la misma situación.

    Buenas noches y descanse usted bien. Bisous

    ResponderEliminar
  20. Buenas tardes, Madame:

    Y yo que pensaba que el humor inteligente y absurdo lo habían inventado los anglosajones. Bueno, otra cosa que hay que tacharles de la lista.

    Muy interesante entrada. Gracias por humanizar a los romanos.

    Un saludo y que disfrute de la tarde, querida Dame.

    ResponderEliminar
  21. Pero los romanos también tenían, en especial los que ostentaban cargos de poder, un tipo de humor más siniestro. Por ejemplo, está la anécdota de un gobernador de Hispania y un cristiano:
    Gobernador: ¿Eres un obispo?
    Cristiano: Lo soy
    Gobernador: Lo fuiste.

    O cuando el emperador Aureliano asediaba Tiana en 272: cuando los habitantes de la ciudad le cerraron las puertas en las narices les amenazó airadamente con no dejar ni un perro con vida si la conquistaba. Luego de que un traidor le abriera las puertas de la ciudad a las tropas de Aureliano, el emperador ordenó que no saquearan Tiana, pero sí que mataran a todos los perros.

    Y como estos hay muchos más ejemplos.

    ResponderEliminar
  22. Hola¡ Me ha gustado mucho. Una cosilla, ¿dónde puedo encontrar el texto original?
    Un saludo¡
    (Responder a tara2_94@hotmail.com)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Depende de a qué se refiera. Si se refiere a mi artículo, en mi casa. Si se refiere a las Saturnalia de Macrobio, en una buena librería. Hay alguna edición relativamente reciente, del año 2010 o así. También tiene la obra online si quiere:

      http://penelope.uchicago.edu/Thayer/L/Roman/Texts/Macrobius/Saturnalia/3*.html

      Muchas gracias por su amable opinión.

      Buenas noches

      Eliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)