jueves, 20 de agosto de 2009

Los dioses de Cartago

Cartago


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La religión de los cartagineses estaba compuesta de una mezcla de creencias libias y fenicias. Sus dioses Elim, Alomim, Baalat, Melcarte, Dan, tienen nombres casi idénticos a los de Tiro. Daban culto principalmente al Sol, bajo el nombre de Baal-Moloc, como poder generador; y tanta veneración le tenían que no osaban pronunciar su nombre, llamándolo simplemente el Antiguo, el Eterno. Su ídolo Baal, como el Moloc de Tiro, tenía los brazos extendidos y de metal, y se dice que tenía una cavidad en el pecho, horno ardiente al que se arrojaban niños.
Al dios varón estaba asociada la diosa Astarté, que tenía muchos templos y a la cual se tributa un culto voluptuoso que duró hasta después del establecimiento del cristianismo.
Seguía luego Melcarte, rey de la ciudad, al que daban culto los cartagineses como todas las colonias fenicias, haciendo grandes hogueras y enviando presentes a Tiro.
Baalat
Daban también culto a los Cabires, el octavo de los cuales, Peon, médico, era muy venerado en toda África por sus curas maravillosas. Su templo fue reconstruido bajo el poder de los romanos, y en él se reunían los médicos y sabios para discutir y dar lecciones. Los Cabires pertenecían a los Dioscuros, protectores del mar.
Honraban también como diosa a Elisa, en cuya presencia celebraban las asambleas, y a los Hermanos Filenos, cuyos altares señalaban los confines que separaban a Cartago de Cirene.
Creían que las almas de los que habían sido buenos subían a la mansión de la luz perpetua, y llamaban a la muerte el último puerto y la residencia común. Adoptaron algunas cosas de la religión de los vencidos: aprendieron tal vez de los africanos a adorar a los vientos, al fuego, al aire y la tierra; de los sicilianos tomaron a Ceres y a Proserpina, y de los sardos a Yolao, sobrino de Hércules.
Los sacerdotes no formaban casta aparte, pero eran escogidos entre los principales ciudadanos, estaban muy considerados e inauguraban con ceremonias religiosas todos los actos solemnes.
Hércules o su Melcarte les inspiró grandes empresas, pero también avaricia y crueldad. Las jóvenes se prostituían ante la divinidad, y la gloria de Cartago está manchada con las censuras sobre los sacrificios humanos que supuestamente se hacían en tiempos determinados. En las circunstancias más imperiosas se sacrificaban los objetos más queridos. Cuando los venció Agatocles se creyeron castigados por Melcarte, porque hacía algún tiempo que escaseaban los presentes a Tiro, por lo cual los enviaron con profusión, quitando de sus templos hasta los tabernáculos de oro. Y parece que, temiendo que aún siguiese irritado el dios porque en vez de niños bien nacidos inmolaban niños comprados, enmendaron su falta sacrificando doscientos de las principales familias.
Dido funda Cartago
Cuando los acometió la peste durante el sitio de Agrigento, fueron arrojados muchos hombres al mar para calmar a Neptuno. Cuentan que Aníbal, que estaba haciendo la guerra en Italia, cuando le anunciaron que su hijo había sido designado para el holocausto anual, exclamó:
—Yo preparo a los dioses sacrificios que les serán más gratos.
En vano Darío y Gelon impusieron por condición a los cartagineses que dejasen de ensangrentar los altares; hay evidencias de que la superstición podría haber continuado, sobreviviendo a la pérdida de la gloria y de la independencia, resistiendo a los decretos imperiales. Se cree que aun en el siglo III de nuestra Era perduraba, aunque en secreto.
Bibliografía:
Historia Universal, vol. 8 – Cesare Cantu, Nemesio Fernández Cuesta


11 comentarios:

  1. ¡¡Odio eterno a los romanos!! es lo que que Almilcar hizo jurar a su hijo Anibal ante Baal... y el niño se lo tomó al pie de la letra... al menos eso cuenta la leyenda.
    Lo de los sacrificios humanos no ha sido un monopolio cartaginés en el Mediterráneo, en España hay indicios de prácticas similares, e incluso en Roma se hicieron de estos sacrificios a los dioses, los últimos cuando tras la derrota ante Anibal en Cannas se gritaba lo de ¡Anibal at portas!

    En cuanto a la efemérides... enhorabuena y todos mis ánimos a continuar con el blog...aprendo mucho de él...

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  2. Muchas gracias, monsieur.
    Lamentablemente lo de los sacrificios humanos no ha sido monopolio, no. Parecía moneda corriente. Pero ellos parece que fue de los que mas se resistieron a abandonar tales practicas, que no escatimaban. Debian de estar plenamente convencidos de su eficacia.
    A ver cuanto da de si este blog. Con lo inconstante que soy, no se yo.

    Bisous, monsieur

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  3. ¡Felicidades por el aniversario, Madame! Y, por favor, siga deleitándonos con su presencia y sus historias durante mucho tiempo.
    En cuanto al texto ¡Qué bárbaros eran estos cartagineses! ¡Qué cantidad de diosecillos!
    En fin, la dejo. He de ir a rezar a San Cucufato, el santo que ayuda a encontrar las cosas perdidas, porque algo he extraviado y no me acuerdo ni qué ni dónde.
    Saludos, Madame.

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  4. Uy, monsieur, que mal. Espero que no sean principios de Alzheimer, porque ahi no se que iba a hacer san cucufato.

    Bisous

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  5. Me ha gustado Madame este post sobre los dioses de Cártago, le cuento que también los incas sacrificaban niños, una de las momias más famosas "La momia Juanita" (asi se la conoce comunmente) fue una niña que murió sacrificada, su cuerpo se conserva bastante bien porque su cadaver estuvo en la nieve por siglos.

    Curiosa similitud entre dos civilizaciones tan distintas y encima tan lejanas una de la otra :O.

    Ya la felicité en su otro por el aniversario de este, igual la felicito nuevamente ;). Ay Madame ojalá no nos deje tan pronto!, que unos meses es muy poco tiempo de vida para un blog y más si es de tan buena calidad como este ;).

    Un abrazo!

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  6. Gracias, madame Minerva. Por el momento no tengo ninguna intencion de abandonarlo, no, pero en mi caso nunca se sabe. Un dia me levanto con los cables cruzados y cambio el rumbo.

    Bisous, madame

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  7. madame!! pero que honor!! muchas gracias por la dedicatoria, de verdad.
    me pensaré lo del blog, aunque no sé si Baal, que ya sabe usted que es un tanto flojo, me prodigará de fuerzas suficientes para tanto trajín.
    en serio, que me emocionan estas cosas, madame.
    saludos!

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  8. Si tenéis interés en conocer la verdadera historia de Cartago, os recomiendo éste libro maravilloso: HANÍBAL: CARTAGO CONTRA ROMA, de Juan de San Grial http://elarcablancademinne.blogspot.com.es/p/libros.html

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  9. No fueron precisamente los cartaginenses los que sacrificaban niños sino los romanos, sus enemigos, que reescribieron la historia... Baal era una divinidad bondadosa que cuidaba a sus hijos y de ningún modo pedía sacrificios humanos, sino al contrario, los nutría abundantemente, de ahí la prosperidad de Cartago. Lo mismo ocurre con los Incas, una civilización pura igual que la cartaginense, también con los "romanos" (iglesia católica e inquisición) como enemigos, consecuencia? más tergiversación de la historia!! no os creáis lo que dice wikipedia!!!!

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    1. Monsieur, no sé qué dirá wikipedia al respecto, pero en mi opinión las evidencias arqueológicas son indiscutibles, aunque se lleve dos mil años discutiendo. Tal vez se haya exagerado la cantidad o la frecuencia, pero no creo que en verdad se pueda negar que los cartagineses sacrificaban niños. Pero hay cosas que siempre nos cuesta admitir, desde luego.
      No sé qué es eso de civilizaciones puras e impuras. Pura e incorrupta, tal vez?

      Gracias por la recomendación, monsieur.

      Buenas noches

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    2. Como persona curiosa que soy, he ido a mirar el libro que usted recomienda como si fuera la Biblia sobre Cartago.
      Al parecer es una especie de novela o no sé bien qué y está escrita por un tal Juan de San Grial, heredero directo y sucesor de los Perfectos cátaros, profeta y tal.

      Bueno, pues nada, a ver si le echamos un vistazo más a fondo. Debe de estar entretenido.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)